Mundo ficciónIniciar sesiónSilvia estuvo a punto de perder su vuelo, absorta contemplando aquel diminuto objeto en la mesa frente a ella.
¿Cómo diablos había llegado allí?
Un anillo de oro blanco con un pequeño diamante.
¡Una alianza de compromiso!
¡Ese maldito cobarde! ¡Arrojárselo así, desde una distancia segura, antes de huir despavorido!
Pero no importaba cómo, Jim se lo había dado.







