Mundo ficciónIniciar sesiónHabía algo perturbador en ver que el reloj retrocedía en vez de avanzar, conforme cruzaban husos horarios hacia el oeste. Especialmente porque con cada hora repetida de aquella noche interminable, Silvia sentía que perdía cuanto conocía y amaba, hasta quedar completamente sola para adentrarse en lo que los próximos diez días pudieran depararle.
No la sorprendía sentirse así, ni el miedo irracional que le retorcía el







