Mundo ficciónIniciar sesiónUna foto con Jim y Liam les garantizó la complicidad incondicional de la enfermera, y Silvia no vaciló en aprovecharla. Luego de dejarse guiar a un rincón seguro donde pudiera fumar en ese mismo piso, le encargó a Ron que se procurara media tonelada de comida chatarra, que la chica los ayudaría a entrar a escondidas a la habitación de los músicos.
—Jim ya está abajo, hablando con la prensa —informó en la habitación de Deborah—. Oye, Jo, ¿crees que podrías dar diez o quince pasos?







