Mundo ficciónIniciar sesiónAl salir pude observar como Milan me inspeccionaba de pies a cabeza y debo admitir que aquel gesto tan infantil me puso de mal humor, no eramos nada y actuaba peor que un padre vigilando a su hija.
—¿Dónde has estado? —me pregunta en tono molesto.
—Lo siento guapo, pero anoche vine a ver a Crys, tuve







