Mundo ficciónIniciar sesiónLa emoción de no saber exactamente a donde me llevaba Bastian me invadía, después de hablar claramente con él, subimos a su auto y me vendó los ojos la mitad del camino, pasado el tiempo que creyó que era suficiente, decidió quitarme la venda de los ojos, estábamos en la carretera y por la hora de mi reloj, habíamos recorrido unos veinte minutos de camino, el día no era







