Mundo ficciónIniciar sesiónLa sangre derramada en el piso me hizo darme un golpe de realidad, estos chicos no jugaban, pensé tontamente que solo eran fanfarrones y que Bastian solo exageraba pero no. Me habían dado un disparo en el brazo y me dolía como un demonio.
—¡Maldita sea Jaguar! —explota Bastian acercándose a mí.







