Mundo ficciónIniciar sesiónLos nervios me mataban, no estaba muy segura de contarle toda la verdad, pero al menos lo intentaría, ahora que Martín me había dado un pequeño empujón, lo haría.
Bastian no me quitaba la mirada de encima, estudiaba cada movimiento mío, cada reacción, y terminaba por convertirme toda aquella situación, en un manojo de nervios.







