Guilherme Werkema
Estaba hablando con Leticia por teléfono cuando de repente escuché un grito y mi corazón dejó de latir por un minuto. Me desesperé pensando que algo horrible le había pasado a mi esposa.
Llamé a su celular y nada, de repente escuché la voz de Luiz diciendo que alguien la había atropellado y que ni siquiera la ayudó, dijo que ya había llamado a la ambulancia y Naná ya bajaba al hospital con ella.
No podía creer que alguien atropellara a mi pelirroja sin ni siquiera prestar ayud