Massimo Onuris
―¡NO, YO NO VOY A ACEPTAR ESO! ―grita mi madre, apenas terminó de leer lo que mi padre le ofrece para que firme el divorcio.
Ella se levanta y va al baño de mi oficina, lamentablemente no creo mucho en sus lágrimas. En estos dos años solo se ha dedicado a hablar mal de mi padre, siendo que fue ella quien lo engañó y, si mi hermana no hubiese roto aquel compromiso, nada hubiese salido a la luz.
Suelto un suspiro y tomo mi móvil, mensajeo a mi padre. Él está en nuestra casa familia