Mundo ficciónIniciar sesiónTodos esperaron órdenes para atacar pero no pudieron mover un solo musculo, como si los hubieran congelado.
Yo solo miraba atenta a cada movimiento suyo y de Noah, el cuál se encontraba mirando con una mirada seria, pero la sorpresa era notable en su rostro.
Artemis llegó hasta donde me encontraba e hizo una pequeña reverencia algo exagerada.
—Como lo he dicho querida, nunca nadie más podrá tocarte un solo pelo con malas int







