—Hola, Mark... ¿Q-qué tal? —Ya me dio la verborrea.
¡De nuevo peco por tonta! Se supone que no sé su nombre...
—Sabes mi nombre, eso es interesante. —Ladea la cabeza y se cruza de brazos, me observa con una expresión neutral.
Sus brazos son perfectos.
—Ah..., yo... —Pienso en alguna mentira—. Es que me hablaron sobre ti, ¿trabajas en la editorial Rogers, no? Yo soy editora en W.R.
Sonríe y asiente. Su sonrisa es tan hermosa, la más hermosa.
—Quizá allí nos topamos algunas vez. Pero lastimosamen