Kassidy
Kassidy al fin reaccionó y corrió escaleras arriba para tomar los zapatos y el bolso que había dejado en la habitación. Cientos de momentos compartidos con la única mujer que se comportó siempre como una madre con ella, cruzaron por su cabeza y su angustia incrementó vertiginosamente. Se precipitó cerrando de un portazo y saliendo a la calle a esperar el taxi.
Los nervios la hicieron caminar sin darse cuenta del tiempo, hasta que el sonido incesante de una bocina la sorprendió. Giró par