...
Min Jung-Li
Me remuevo con pereza en la cama, siento una punzada en mi espalda baja pero la ignoro y apago la molesta alarma que lleva sonando más de cinco minutos. No sé qué se ha hecho Alexander que no la ha apagado.
No voy a negar que disfrute lo que pasó ayer, es que ser acariciada por él es sencillamente perfecto. Pero si me arrepiento, más porque me he faltado el respeto a mi misma al permitir que haga de mi cuerpo su antojo cuando sé muy bien que estuvo con otra. Pero tenerlo tan cer