Capitulo 8. Angustia.
Capítulo 8.
Rosaura intenta levantarse sin éxito, siendo detenida por Emmanuel, quien toma su brazo, impidiendo que se mueva.
— Siéntate—ordena con seriedad.
— ¿Hay algo más?—pregunta Rosaura volviendo a su lugar.
Sin darle respuesta, Emmanuel se sienta a su lado terminando de vendar su pie, esta vez siendo amable ante los apretones para asegurar la venda.
— Buscaré una compresa con hielo, no te muevas.
Rosaura lo ve alejarse y su corazón se estruja ante el vacío que le deja.