Volviendo a la sala de conferencia
Mónica vuelve a ver la figura delgada frente a ella, en sus ojos su acostumbrada picardía, pero pudo percibir algo más.
- ¡Huy! Sergio, no cambias ¿Dónde Diablos te habías metido?... – En su tono se puede percibir cierto disgusto - Como puedes ver, las cosas aquí no están bien- Le dice Mónica irritada.
-Acabamos de llegar- Le contesta en voz baja, se sienta en la silla vacía al lado de Mónica, pone atención en la pantalla del computador.
- ¿Acabamos? – Le p