Capítulo 216 Guerra de perros
Volviendo a las empresa Koyama
Carina reconoció a la señora Lombardo cuando llego, por lo que, tuvo la delicadeza de llevarla al salón de relajamiento, lugar donde la mayoría del personal usa para calmarse.
Carina al verla tan afectada consideró necesario llevarla a este lugar tan especial para todos. La secretaria de presidencia siente pena por la mujer que al parecer envejeció al menos diez años en una sola semana, dejando atrás la mujer elegante y distinguida