Regresando al hipódromo
La pareja se acerca a una carpa donde están varios de los empleados del hipódromo. Al parecer la gran mayoría de los cliente ya se habían marchado. Los muchachos tienen una gran parrilla encendida, la mayoría la rodean con bebidas. Un ambiente bastante ameno.
El administrador está en una mesa como para seis personas, les tiene reservados los asientos uno a cada lado suyo, pero Marcus ignorando la instrucción de su anfitrión se sienta al lado de Mónica que si obedece la