Los primeros días de la desaparición de Victoria había sido un verdadero caos. La oficina de seguridad había creado un grupo de búsqueda y rescate, la mayoría de los habitantes de ese pequeño pueblo habían participado en la búsqueda. Yo incluida, me sentía realmente mal, hipócrita. Culpable de saber qué es lo que realmente había pasado y sin poder decir absolutamente nada. Hubo momentos en el que quería gritar toda la verdad, decirles que yo sabía en donde estaba, contar como habían pasado las