Siempre fuiste tú. Capítulo 11.
La noche estaba cargada de electricidad, resultaba propicia para que el amor qué estaba oculto desde que se divorciaron pudiera renacer con más fuerza que nunca. Él la miraba de una forma especial, y ella no podía resistirse al encanto natural que ese hombre poseía.
– Espero que las cosas con tu prometida se hayan solucionado – dijo Elisa de repente.
– No quiero hablar de ese tema ahora – contestó él.
– No veo de qué podamos hablar tú y yo, y si saco este tema a