Lily había ignorado por completo todo lo relacionado con Rubens y Loren’s cosméticos con todo lo ocurrido con el retorno de Pablo y de su secuestro.
Al prender su teléfono, la fantasía de vivir en una utopía que se había formado desde que despertó allí, se reventó como si no hubiera sido más que una burbuja de jabón.
Se acomodó en la cama al lado de Pietro con un bloc de hojas en blanco, un lápiz y una regla.
- ¿Mamá vas a trabajar?
- Si Emma, tengo que enviar a Rubens unos bocetos
- ¿Quieres