Samantha entró en el estudio de Pietro con un vestido celeste entallado que resaltaba su busto y lucía sus piernas.
- Pietro, mi abogado me llamó, me exige ir a la oficina – comenzó a hablar desde la puerta – le expliqué que tú no me dejas salir de casa porque no es seguro ¿Podrías llamarle y arreglar todo esto por mí?
- Hazlo tú misma
- ¿Qué…? – no le sorprendía la indiferencia de Pietro, pero no esperaba esa respuesta
- Ya puedes irte
- ¿De qué estás hablado?
- Luca te llevará a tu casa
No. N