El agua turbia me llega casi a la suela de los zapatos. Las piedras grises oscuras de la orilla están cubiertas de una espesa capa gelatinosa que las hace resbaladizas bajo mis pies. Retrocedo ligeramente para evitar que su veneno se acerque demasiado. Una gota podría matarme.
El paisaje es muerto y tenue en los bordes. Aquí no hay un blanco brillante, tampoco hay un negro puro. Solo un mundo compuesto de tonos grises.
Purgatorio.
Supuse que este lugar sería horrible, que estaría lleno de