- ¡Alan! Estás loco… aun no te recuperas por completo.
- Lo sé, Ayla… pero no me acobardaré. Fui un maldito con todos los que me rodeaban y he perdido todo lo que más amaba. No culpo a nadie por mis desventuras, todo fue por causa de mis malas decisiones. Sentí que ese lobo te arrebataría de mi vida y quise despedazarlo y, en mi mente, la forma más fácil de sacarlo de nuestras vidas fue dejar que Darius cumpliera con su cometido. Jamás pensé que las cosas tomarían el color que tienen hoy. Nece