Capitulo 54.
Isotta miró seria a la pelirroja a su lado en este momento no se sentía en condiciones de alzar la voz aunque quisiera hacerlo.
—Isotta ya estamos aquí tal como tú lo requeriste.
—Si tía ¿Para qué nos necesitas? —empero Helios extrañado—, es raro la toda poderosa Isotta Lombardi nunca necesita de nadie, o eso es lo que das a entender. —Habló el rubio de anteojos con ironía.
—Preferiría prescindir de su innecesaria presencia —comentó la mujer con un dejo de ironía en su voz—, pero da la casua