Capitulo 50.
Seis años después.
Desperté porque sentía mucho peso a mi alrededor, intenté levantarme pero fue imposible con los dos bultos que no me dejaban moverme con libertad.
—Mi principe helado ¿Estás despierto? —pregunté bajito para no despertar a los dos bultos a mi alrededor.
—Si mi ángel estoy despierto hace rato. —Respondió Artemis en un tono bajo de voz.
—¿Puedes hacer el desayuno? —pedí de manera tierna a Artemis—, es que no quiero despertar a las niñas.
El pelinegro alzó una ceja no muy conv