Alex
No podía creer que por segunda vez ese mal nacido se había llevado a mi pareja en mis narices. Estaba muy enfadado y frustrado. La ira salía por cada uno de mis poros a borbotones y solté un temible aullido que escucharon en todo el reino. Al momento se escuchó la respuesta de todos los lobos de mi manada y de las manadas vecinas. Habían capturado a nuestra reina y esto no se iba a quedar así.
Tyler fue el que me obligó a volver a casa para llevar a las zarinas, asearnos y tener una reun