Después de todo...
A regañadientes tuvo que entregarle el teléfono de Livia a Patricia. Sus planes de desayunar con ella y hablar con Elías se desmoronaron en el momento en que su secretaria le daba el mensaje de su tía, convocándolos a una reunión extraordinaria de accionistas.
Ni siquiera habían tenido tiempo de ultimar los detalles de sus respectivas propuestas y eso lo puso de peor humor. No le gustaba que ella se impusiera de esa forma. Estaba muy consciente de que fue ella quien dio la cara cuando él decid