Perspectiva de Celeste
Los disparos no cesaban.
Cada detonación venía de algún punto del exterior y yo me estremecía al oírla, pegada a la pared junto a Dominic, con el corazón latiéndome de forma desbocada e irregular.
—¿Por qué alguien querría verte muerto? —pregunté.
No contestó enseguida. Tenía la mirada fija en la puerta y escuchaba con atención, como si estuviera calculando algo que yo no alcanzaba a comprender.
—Dominic.
—Es una larga historia —respondió.
Otro disparo. Volví a sobresaltar