Perspectiva de Celeste
Dominic empezó a protestar.
—Tu maquillaje...
—Por suerte lo tengo en el bolso.
Estiré el brazo hasta mi clutch, saqué el polvero y lo dejé en la mesita de noche. Después me puse de pie, con las piernas todavía temblando, y dejé que el vestido se deslizara hasta el suelo.
La tela roja se arrugó a mis pies y salí de ella como quien se saca una piel vieja. Sus ojos me recorrieron de arriba abajo, mis tetas, mi estómago, el triángulo de vello entre los muslos. Vi cómo se le m