Perspectiva de Seraphine
Veil Holdings no parecía un edificio que perteneciera a mi esposo.
Ese fue el primer pensamiento que tuve al doblar la esquina y verlo elevarse frente a mí. Vidrio y acero, piso tras piso, una estructura que no pedía permiso por ocupar tanto espacio. La luz de la mañana chocaba contra la fachada y se reflejaba en la calle como placas de plata. Me quedé dentro del coche, detenida en el semáforo, mirándolo con la boca entreabierta.
Había pasado frente a edificios como ese