Me aparté por instinto.
—El vidrio...
—Es de un solo sentido —me explicó antes de que pudiera terminar la frase—. Desde fuera es translúcido. Esta es mi sala privada. Puedo ver a todos los que están afuera, pero ellos no pueden vernos.
Me quedé en medio de la habitación, observando la fiesta al otro lado del cristal. Las luces, las personas moviéndose entre la multitud, el camarero caminando con una bandeja... Todo parecía estar ocurriendo en un mundo completamente diferente al mío.
Lo miré.
—Er