Quizá Dominic simplemente me extrañaba. Tanto como yo a él, aunque me costara admitirlo, incluso a mí misma.
Me bajé del auto y caminé hacia la entrada, soltando un bostezo tan grande que hasta me tronó la mandíbula.
Al parecer, pasarme la noche teniendo orgasmos sin haber cenado no era la mejor forma de prepararme para un día entero de investigación. Bueno, ya lo sabía para la próxima. Aunque, siendo sincera, tampoco prometía cambiar nada.
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Pat ya estaba allí, recorriendo las nuevas instalac