—Será mejor que se siente y simulemos que tenemos una consulta médica, pero luego tendrá que explicarme que es todo eso de que la mejor amiga de mi hija no puede saber que está aquí — Dijo Eugenio mostrándole a Vicencio un lugar en el sofá de piel.
Locantore se apresuró a tomar asiento.
—Le prometo que le explicaremos todo, por ahora no diga nada sobre su hija ni siquiera la mencione, no la relacione conmigo.
Eugenio apenas asintió con la cabeza y ya Giorgia estaba abriendo la puerta.
—Señor, le