CAPÍTULO 35. Todo un teatro
[LIAM]
—¿Me puedes decir por qué no viniste con Carl? —pregunto de nuevo.
Suspira, cansada.
—Porque ya lo conoces y sabes que no le gustan estas cosas, y como yo quería ver esta obra y no quería venir sola... —me señala con ambas manos— he aquí tú, con tu cara de cansancio y aburrimiento. —Sonrío.
Pero dicha risa cesa al ver al frente y encontrar a mi loquita de ojos océano del brazo con... ¿Williams?
Una maldita sensación amarga se apodera de mi pecho.
¿Qué mierda hace aquí y con ese imbécil?