Recuesto mi cabeza contra el volante del auto y trato de controlar mis aceleradas respiraciones, estoy casi hiperventilando, incluso sudo a pesar de que el aire acondicionado está casi al máximo; creo que estoy sufriendo una baja de tensión.
Levanto un poco la cabeza y me tapo los ojos con ambas manos un segundo, luego las arrastro por mi cabello y las dejo otro segundo ahí. Cuando comienzo a sentir que vuelvo a tener el control de mi cuerpo, me encargo de verme en el espejo retrovisor para qui