Si esto es la felicidad plena, entonces quiero vivir eternamente así; sintiendo la plenitud entre sus brazos, sintiéndome amada. Y no es que sea un estado de dependencia emocional, se trata de poder elegir estar donde me siento feliz. Porque mi verdadera dependencia siempre ha sido al desapego y el desamor de mi madre. No recordaba lo que era vivir de otra forma, sentirme realmente amada y libre hasta que me descubrí en los brazos de Kenneth.
— ¿No tienes hambre, muñeca? —pregunta Kenneth acari