Sigue lloviendo y de inmediato me empapo de pies a cabeza y por primera vez siento que la lluvia no esta tan mal porque al menos me permite disimular mi llanto. Veo a ambos lados de la calle y dudo. ¿Adónde puedo ir? No tengo amigos, solo Nina y dudo mucho que ella pueda ayudarme ahora mismo. Tapo mi rostro con mis manos y grito con fuerza echando a correr sin rumbo. No miro nada a mí alrededor, todo es un simple borrón que pasa a la velocidad de mis pasos. Corro tan rápido como puedo mientras