—Bueno, bueno… ¿será que alguien aquí más que yo piensa dignarse abrir la boca? —irrumpe con tono jocoso el abuelo Patrick mientras hace un barrido a todos los que estamos sentados en la mesa con él—. Ya me duele el trasero de estar sentado aquí viendo sus caras de estreñimiento. ¡Es noche buena, carambas! Al menos finjan que se llevan bien y hagan que este viaje valga de algo.
Tira su servilleta sobre el plato a medio comer y se retira de la mesa, Jared se levanta rápido para intentar ayudarlo