Mundo ficciónIniciar sesión— ¡Ojitos de luna!
Exclamó mi abuelo volteando hacia atrás al escuchar mi voz.
— ¡¿Pero qué demonios haces ahí parado?! —Le reñí mientras lo ayudaba a volver a su silla de ruedas—. Podrías caerte, ya no tienes la misma fuerza de antes.
Patrick llevaba años postrado en una silla de ruedas pero se las apañaba muy bien solo.







