Su sabor es a fruta podrida y puedes sentirlo desde que decides cruzar el umbral de la oscuridad. Aquí no hay calidez ni luz, pero tú y solo tú puedes ser la salvación de este frío infierno.
Sobre mi cadáver
Lucas enfocó toda su atención en ellas e intentó olvidarse al menos por un momento de Santiago, estaba furioso no solo porque había arruinado su mañana, sino porque había lastimado a las dos personas más importantes en su vida y pese a lo desagradable que había sido el modo de descubrirlo,