Sebastián Parrow, está sumamente excitado, es como si su cuerpo reaccionara solo, al colocarse de pie y caminar a una mesa cercana del escenario, para poder contemplar a la mujer que lo ha cautivado con sus movimientos.
Anastasia que está haciendo maromas, se esta divirtiendo demasiado, pero al darse la vuelta, su mirada se clava en Sebastián, él cual no puede dejar de mirarla, es como un magnetismo.
No puede creer, que sea él, el que está ahí sentado, muy varonil, mientras se toma un trago, s