La pequeña Aurora, al no oír respuesta se regresa a su habitación, pero no puede dormir, mientras que sus padres están en la plenitud del placer.
—eres perfecta Ana— Susurra con dificultad Parrow
—no tengas misericordia— pidió ella, dando a entender, que sea una bestia, y así fue, sienten que no pueden parar porqué quieren más y más
Anastasia está en un mundo del cual no quiere salir, el que la haga sentir mujer, la hace sentirse más viva.
Parrow busca los labios de Ana, los cuales están rojo