Maya se quedó de pie en la sala de estar mucho después de que Victoria se hubiera ido a atender su llamada. El eco de los falsos sollozos de Clara todavía resonaba en sus oídos. El video granuloso de Jordan besando a Clara se repetía en bucle en su cabeza: su mano en el muslo de ella, el cuerpo de Clara presionado contra él como si perteneciera allí. No debería molestarle. Era falso. Todo esto era falso.
Pero sí le molestaba. Mucho.
Jordan la observaba atentamente, con esa sonrisa lenta y pelig