Aurora caminaba como un león enjaulado en los pasillos del ministerio público, desde el momento que Sayri fue detenido al pisar Bolivia, ella había perdido comunicación con él.
Cansada, desanimada, se sentó en una fría silla, cerró sus ojos y recordó los días tan bonitos que pasaron en Misiones, Argentina, y sobre todo aquel momento tan apasionado que vivieron en aquella cascada. Se llevó los dedos a los labios rememorando aquellos besos, cerró sus parpados y volvió a revivir el instante en qu