El corazón de María Dolores dio un vuelco al enterarse de que Alex había confirmado su visita a Manizales, inhaló profundo intentando contener la emoción, y el nerviosismo que le causaba aquel encuentro.
—Alba se va a encargar que la bruja de Jacqueline no se le pegue —dijo Paz gruñendo—, y yo te voy a convertir en otra persona. —Elevó una de sus cejas, y sonrió divertida—, además te daré unos consejos buenísimos. —Chasqueó los dedos—, como vos comprenderás no es nada fácil estar casada con el