Beatrice tragaba grueso y su padre, Tiberius Wellington, le dirigía una mirada profundamente inquisitiva.
–Estoy esperando tu respuesta, querida hija.
–Esa querida hija no me sonó tan sincero.
–No trates de desviar el tema, jovencita.
–Te pondré en contexto para que entiendas por qué quiero ir a acompañarlo antes del festival, resulta que Giovanni recibió una llamada de su ayudante y ésta le dijo que una de las bodegas se había incendiado resultan