La expresión en el rostro de Lolita cambió repentinamente, volviéndose muy desagradable.
—Irene, ¿realmente crees que por estar a su lado unos años él te pertenece? Él ha sido soltero ante todos estos años, ¿qué crees que eres? ¿No lo tienes claro?
El corazón de Irene se sintió como si hubiera sido brutalmente apuñalado.
Ella sabía más que nadie la verdad.
Pero frente a Lolita, Irene no quería mostrar la menor debilidad.
—Él no me pertenece, ¡pero mucho menos a ti!
Parecía que Lolita también hab