Irene se despertó confundida.
Vio a Robin intentando ponerle una prenda de vestir.
—¿Cómo es que tienes fiebre otra vez? ¿Qué te duele?
Irene respiraba con dificultad, sintiéndose mal en todo el cuerpo.
Incluso respirar le resultaba complicado, como si tuviera algo atorado en la garganta.
—Robin, me falta el aire.
Justo después de decir eso, comenzó a toser y de repente se sintió nauseabunda y vomitó.
Sin dudar, Robin la levantó y corrió hacia afuera.
*
Robin conducía rápidamente, y en poco tiem