Robin colgó el teléfono y miró hacia Irene.
—Tengo algo pendiente, no podré acompañarte esta noche, ¿estarás bien solo?
—Sí.
Respondió Irene de inmediato.
—Bien, te recogeré temprano mañana para salir del hospital.
—Está bien.
Robin salió del hospital y justo se encontró con Antonio.
Últimamente, una pasante que se parecía un poco a Irene había llegado a la empresa de Antonio, y él estaba bastante obsesionado con ella.
Hoy, la pasante se sentía un poco mal y insistió en que Antonio la acompañara