|| De veras lo siento, Violetta ||
|| Háblame, por favor ||
|| Sé que metí la pata hasta el fondo ||
|| Haré lo que me pidas ||
—¿No vas a contestar tu teléfono, cariño? Va a reventar —cuestiona su padre inquisitivo, cuando cenan ternero asado esa noche solo los dos. Marcus en la cabecera y Violetta a su derecha.
El comedor es cálido, pintado de color beige, decorado con candelabros de cristal y tulipanes blancos en jarrones dorados. Debería seguir siendo cálido, como lo había sido desde el